Los Rover (educandos de 17 a 21 años), se enmarcan dentro del escultismo en la sección conocida como Clan. Aquí su progresión se basa en buscar su individualidad y saber qué deben trabajar a nivel personal y por iniciativa propia.

La tarea del Rover es la de comprometerse individualmente tanto en servir a la comunidad como en desarrollar su progreso personal. El papel del scout en esta etapa está directamente relacionada con lo que se conoce como horquilla rover, un elemento simbólico que representa la elección entre dos caminos y que cobra sentido al ser la última etapa en la que recibirá una educación para pasar a formar parte del kraal (educadores) o bien desarrollar su vida como scout y como persona fuera del grupo que le ha visto crecer a lo largo de todas las secciones.

El lema de la sección es servir y siendo así es necesaria una profunda reflexión sobre el compromiso con el grupo scout, el escultismo en general y con la sociedad misma. Es la edad en la que el Rover debe dejar el mundo mejor de lo que lo ha encontrado ya que posee las herramientas para hacerlo, conociéndose a sí mismo y descubriendo cuál es su papel. Todo ello deberá hacerlo desligándose del grupo, sabiendo quién es, remando su propia canoa.